lunes, 1 de diciembre de 2014

EL TRIUNFALISMO FUE NUESTRO PEOR ENEMIGO

                           Por Guillermo Alvarez


      No me atrevería a decir con exactitud donde comenzó la debacle, pero si que con la victoria inolvidable del recién nacido "deporte revolucionario", en los X Juegos de San Juan Puerto Rico, en 1966, se inicio el triunfalismo que aproximadamente menos de tres décadas mas tardes, empezó a tomar la curva vertiginosa del descenso.
      Fue sin dudas, el mayor éxito del deporte cubano en general despues de 1959, al ubicarse nuestros atletas en el segundo lugar en la tabla de medallas, con un total de 78 (35 de oro, 19 de plata y 34 de bronce), solo superados por México con 83 en total (38-33 y 22).
        Y fue el triunfo mejor saboreado, por el echo que Estados Unidos negó el visado a la Delegación cubana, que ademas de haber defendido su derecho ante el Comité Olímpico Internacional, anclo el barco "Cerro Pelado", fuera de las aguas jurisdiccionales de Puerto Rico, desde las cuales fueron traslados los competidores, árbitros, ejecutivos..., hasta la patria boricua por personas generosas y amigas en embarcaciones pequeñas. Así entraron y así ganaron.
        Pero faltaba mucho camino por recorrer. Y de la misma manera que el deporte cubano seguía acaparando triunfos en siguientes Juegos Regionales, Panamericanos, Juegos Olímpicos, ademas de campeonatos mundiales de distintas disciplinas y otros torneos internacionales, el llamado "deporte de masas", que se había iniciado tras la creación del  Instituto Nacional del Deporte,
Educación Física y Recreación (INDER), por Ley del Gobierno de la República de Cuba, el 23 de febrero de 1961, comenzó a desarrollar una cantera inagotable de atletas, que luego fue apagándose  por miles de razones bien conocidas.
    Se necesitarían redactar miles y miles de cuartillas para hablar de resultados y reveses, lugares en diferentes contiendas, lo mismo que de errores: dirigentes desconocedores del deporte, técnicos mal formados, caprichos de algunos e intransigencias de otros, instalaciones deportivas desatendidas, falta de implementos deportivos importados porque no podían fabricarse en Cuba (como por ejemplo para el ciclismo, el motociclismo,  la esgrima, el tiro deportivo y el con arco) y muchos mas.
     Pero ya el objetivo de desarrollar los futuros contendientes en las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE), la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético  (ESPA) Nacional, mas otros centros como las Escuela de Natación y Clavados y algunos mas , fueron quedándose en el recuerdo y nada mas. El campeonismo, a partir de las preselecciones nacionales, concentradas casi todas en el Centro Nacional de Entrenamientos "Cerro Pelado", parecían suficientes para ganar y ganar. Y la base, comenzó a seer desatendida.
      Si se une  a ellos dirigentes desconocedores del deporte, "metiendo la pata" hasta el fin, como en el dicho popular, como no íbamos a retroceder?. La mesa de la Presidencia en la Ciudad Deportiva, la sede del INDER Nacional, jamas ha sido ocupada por un excampeon mundial u olímpico, sino por funcionarios políticos que en su vida jugaron ni al "chucho escondido", procedentes del Partido o la UJC Y el deporte no es cosa de política.
         Como siempre, la culpa le cayo al "toti". (Al "periodo especial", la caída del campo socialista y la perdida de la "ubre de la vaca").
       Ya eramos parte de  la élite del mundo deportivo, cuando comenzaron las deserciones, las salidas ilegales de deportistas del alto rendimiento, los reclamos desatendidos de muchos monarcas, en cuanto a casas, dinero y familias, que muchos --ILUSAMENTE--, valgame el recordarlo tambien, se creyeron estaban resueltos a través del "Sueño Americano": llegas a Miami y te están esperando en el aeropuerto con la llave del carro, las de la casa y el numero de cuenta de banco. Craso error.
       Aquí solo cuentan el béisbol, el baloncesto, el boxeo, el tenis de campo, el automovilismo, el fútbol americano y pare de contar. Todo lo otro ni siquiera se nombra en las paginas de los periódicos, ni en la televisión deportiva. Porque el resto del deporte se rige por un sistema de clubes que lo patrocinan.
      Pero esto no justifica las prohibiciones de participar en las grandes ligas del béisbol profesional (tan expuestos y defendidas por colegas de los cuales muchos ya pasaron al otro mundo y otros de mi generación están retirados en sus hogares), en tanto se discute ahora, que la participación en ligas de las cuales nos retiramos porque eran profesionales, resultan buenas.
     Por eso, cuidado ahora a partir del triunfo rotundo en Veracruz, México, en los recien finalizados XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe.  En vez de cantar victorias,  que sirvan de ejemplo los derrumbes anteriores.
      No tengo una solución ni  una respuesta definitiva, porque ante todo nadie me la ha pedido y considero existen personas bien capacitadas en la Isla que deben pensar con mejor luz y mas claridad hacia adelante. Sobre todo si observaran que mañana sera tarde. El Mañana no existe, es hoy y hoy cada día que se pierda sera pasado. Pero si me atrevería exponérselo personalmente a quien quiera que sea, dentro de Cuba, por el bien de nuestro deporte.  Esta es, mi humilde opinión.
     
   
   
   

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